Las conservas de frutas son muy conocidas en todo el mundo,
son trozos de una especie de mermelada que se deja compactar, algunas
se presentan azucaradas ó envueltas en hojas de plátano; se preparan de
mango, de guayaba (llamadas bocadillos), de plátano, de lechosa, de coco
y de leche, entre las más conocidas, pues se pueden hacer casi de
cualquier fruta, incluso suelen hacerse con las frutas de temporada y
pueden conservarse una vez preparadas, todo el año. Dependiendo de la
región del país se conocen más unas u otras. Las de mango son muy
famosas en la región central, las de guayaba o plátanos son mas
conocidas en la región occidental, igual que las de leche. Sin embargo
se preparan en todo el país. Su preparación es muy sencilla y su sabor
es un halago de dulzura al paladar.
Conservas de Guayaba
Conservas de Guayaba
Ingredientes
- 1 Kg. de pulpa de guayabas (unas 2 docenas de guayabas enteras)
- 1 Kg. de Azúcar
- 1 Taza de Jugo de naranja dulce
Preparación
Primero lave y pele muy bien las guayabas, colóquelas
en una olla grande y cocine en unos 2 o 3 litros de agua, déjelas hervir
por unos 30 minutos. Escurra las frutas y cuele muy bien la pulpa,
coloque en otro recipiente de acero inoxidable o cobre junto con el
azúcar y el jugo de naranja. Lleve al fuego y cocine hasta que tenga
consistencia bien espesa y uniforme, debe tornarse un poco
trasparentosa, no deje de revolver para que no se pegue ni se queme el
fondo, estará lista cuando pueda ver el fondo de la olla al revolver con
paleta de madera. Deje enfriar un poco esta mezcla, y viértala sobre
una bandeja rectangular cubierta con azúcar granulada, espolvoree más
azúcar y deje enfriar muy bien. Cuando esté fría corte en cuadros y
envuelva en hojas de plátano secas.
Para preparar las conservas con otras frutas tenga en
cuenta retirar muy bien la piel que la recubra, y de igual forma retirar
la semilla de la fruta. Pese el azúcar de acuerdo al peso de la fruta,
es decir 1 kilo de azúcar por 1 kilo pulpa de fruta. Se utiliza el mismo
método para preparar mermeladas y jaleas, las diferencia la
consistencia de la preparación. Puede sustituirse el jugo de naranja por
un poco de sumo de limón.
Conservas de coco
Conservas de Coco
Las conservas de coco la cojita son famosas desde la
Caracas de antaño, son muy populares desde las primeras décadas del
siglo XX. Las diferencia de todas que estas conservas llevan apio,
ingrediente que por mucho tiempo fue secreto y le dio popularidad a la
granjería. Dicen que las hacia una negra que vestía una túnica amarrada a
la cintura y pañolón blanco atado a la cabeza, cojeaba de un pies,
vivía según parece en la plaza España, donde las preparaba y salía a
venderlas por la Candelaría, y la gente le decía la cojita, de allí el
famoso nombre de la especial conserva, para aquella época las vendían a
una “puya”... posteriormente la receta la tomó un caraqueño emprendedor y
la industrializó artesanalmente (la receta seguía en secreto) pero
después de un tiempo conspiró contra el hombre el destino y la receta se
la copiaron y en una crecida el Guaire le llevo la casa donde
funcionaba la artesanal fabrica, así que desde 1945 no se prepara tan
famosa receta de forma industrial, solo algunas familias contaban con la
receta que entre secreto y chisme se extendió hasta el sol de hoy que
publicamos en internet la receta de la conserva de coco de la
cojita...quien diría...
Ingredientes
- 1 papelón
- 1 taza de puré de apio
- 5 cocos
Preparación
Se rallan los cocos y se une con el papelón partido en
trocitos. Se lleva al fuego sin agua y se mueve constantemente para que
nos e pegue. Los apios se cocinan y se hace un puré, cuando ya va a
tener punto la conserva se añade el apio y se sigue moviendo hasta que
se vea el fondo de la olla al pasar la paleta. Se retira del fuego, se
deja enfriar y se sirve en hojas de naranjo.
Bocadillos de plátano, un gusto tropical
Los bocadillos de plátano son una insignia de la dulcería criolla.
Se hacen con plátanos muy maduros y azúcar. Es común encontrarlos en
los abastos, panaderías y kioskos envueltos en su propia hoja. Son un
bocado muy popular en Venezuela, junto con los bocadillos de guayaba.
Ingredientes
10 plátanos maduros 8 con la concha negra
2 k de azúcar
1 cucharadita de vainilla
Jugo de limón
Preparación
Sancochar los plátanos, cortados a la mitad, en abundante agua hasta
que se ablanden. Retirar una vez listos y pelar. Triturar el plátano
hasta volverlo un puré. Añadir el azúcar, y puestos en el fuego, remover
fuertemente con una cuchara de madera. Cuando esté espesa la mezcla,
verter el jugo de limón y un chorrito de la vainilla. Seguir removiendo
hasta que se vea el fondo de la olla.
Retirar la preparación del fuego y dejar reposar, vacíela en un platón o
bandeja engrasado. Cortar los bocadillos en forma rectangular, una vez
que se hayan enfríado. Espolvorear con azúcar y dejar secar.
Conserva de tamarindo y manzana
Ingredientes
- 5 manzanas granny peladas y cortadas en dados
- 4 tajadas de piña cortadas en trozos
- 4 tazas de fresco de tamarindo
- 2 cebollas moradas picadas grueso
- 1 ½ tazas de pasas
- 1 ½ tazas de azúcar moreno
- ¾ taza de vinagre de manzana
- 3 hojas de laurel
- 1 ½ cdas. de jengibre rallado
- 10 granos de pimienta de Jamaica
- 4 clavos de olor
- la ralladura de 1 limón
- 2 astillas de canela
- sal y pimienta al gusto
Preparación
1. En una olla,
coloque las manzanas, la piña, el tamarindo y la cebolla morada.
Revuelva bien e incorpore las pasas, el azúcar moreno, el vinagre de
manzana, las hojas de laurel, el jengibre, la pimienta jamaica, el clavo
de olor, la ralladura de limón, la canela y la pimienta negra.
2. Sale la mezcla y revuelva bien. Cocine por 20-25 minutos para que los sabores se concentren.
3. Sirva en un envase de vidrio esterilizado y deléitese.
Conservas criollas
Imagina que estás acostado y meciéndote en una hamaca a las afueras de una casa que se encuentra a escasos metros de la playa. La arena se cuela por doquier y baila al son de la brisa playera. El sol tuesta tu piel y el calor te invita a refrescarte en las frías aguas. Tu oído es acariciado por el rumor de las olas que se rompen en la orilla en cientos de gotitas navales. Tus ojos se magnifican con la belleza vibrante del mar, su indiscutible inmensidad y su color índigo. Tus manos juegan con un pequeño coco que tumbaste a punta de pedradas de su nido en la palma de un talludo cocotero y tu olfato comienza a traerte a la memoria el aroma dulzón y tropical de una conserva de coco, no puedes esperar más, decides hacerle caso a tu boca que ya siente la melaza del papelón y te dedicas a preparar tu propia y sabrosa conserva de coco.
Te enseñamos a preparar varias recetas de este dulce emblemático y disfrutar de su bálsamo azucarado propio del papelón, el melao del azúcar y una pizca de piña.
Conserva de coco y papelón
Ingredientes
1 kilo de papelón (en trocitos pequeños)
50 gramos de cazabe (en pedacitos)
3 cocos, o 1 kilo de pulpa de coco
2 litros de leche
Preparación
Se parten los cocos con un martillo, retiramos toda el agua y se pelan
para desechar su piel oscura, seguidamente rallamos el coco. También
pelamos el apio y lo rallamos. Conjuntamente, en otro recipiente ponemos
el cazabe a remojar en la leche y lo trituramos finamente con un
tenedor. Luego, tomamos los trozos de papelón, más todos los ingrediente
anteriores y los colocamos en una olla a fuego alto. Al cabo de 15
minutos, cuando comience a hervir, seguimos revolviendo con movimientos
no circulares hasta que tengamos una masa que se despegue de la olla
completamente. Vertimos la preparación final en un envase de vidrio o en
una bandeja, dejamos reposar hasta que enfríe y luego la cortamos en la
forma que deseemos.
Conserva de coco y leche condensada
Ingredientes
2 cocos, o un kilo de pulpa de coco
1 lata de leche condensada
Kilo y medio de azúcar
2 litros de leche
Preparación
Como la receta anterior, quebramos los cocos con un martillo y
extraemos la pulpa de los cocos, quitamos la concha interna y se ralla
el coco. Luego cocinamos la ralladura de coco por aproximadamente 45
minutos a fuego medio en un litro de leche hasta que ablande, y vertemos
el resto de la leche y la porción de azúcar y revolvemos
constantemente. Cuando la mezcla esté uniforme añadimos la leche
condensada y continuamos revolviendo hasta que se convierta en una masa
que se despegue con facilidad del caldero. Servimos en una bandeja,
dejamos que repose y luego le damos el primer mordisco.
Conserva de coco y piña
Ingredientes
600 gramos de papelón en trozos
Un kilo de pulpa de coco
1 taza de piña rallada
1 taza de leche
Preparación
En una olla a fuego alto, colocamos los trozos del papelón junto a la
taza de leche para que se comience a derretir, esperamos y luego
incorporamos el resto de los ingredientes. Bajamos la llama a fuego
medio cerca de 25 o 30 minutos sin dejar de revolver, hasta que logremos
una masa sólida que se despegue de la olla con facilidad. Dejamos que
repose y ya estará lista.
Conserva de batata
La raíz de la batata tuberosa forma
parte de la cocina típica de todos los países que lo cultivan desde
épocas prehispánicas. Ya los mochicas hacia el año 200 d. C.
representaban al camote en la cerámica.
Ingredientes
500 gramos Chacos o batatas, 200 gramos de miel o melado de caña.
Preparación
Se sancochan los chacos o batatas ya
pelados y se muelen. La masa se lleva a fuego removiéndola con una
paleta de madera y se le agrega la miel o el melado hasta que esté tan
espesa que ya casi no se pueda remover. Se baja del fuego y se extiende
sobre una tabla o una hoja de bijao. Al enfriar, se corta en cuadros.
Conserva de calabaza
Ingredientes
- 5 calabazas pequeñas (20 cm)
Porciones
- 9 frascos de 500 ml
Método 1 de 3: Preparando los frascos
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1Elige los frascos para conserva de vidrio que estén en muy buen estado. Los recipientes deben estar libres de grietas o desportilladuras, para prevenir cualquier burbuja de aire atrapado durante el envasado, así como la fractura bajo presión. Las tapas de dos piezas tienden a tener un mejor cierre.Anuncio
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2Lava los frascos y sus tapas con jabón y agua. Llena el lavabo con agua caliente y detergente para trastos. Usa una fibra limpia para lavar por dentro y por fuera de cada tarro con el agua jabonosa. Los recipientes deben ser limpiados en extremo, pues cualquier simple bacteria puede afectar las calabazas casi de inmediato, aún después de envasarlas y sellarlas.
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3Esteriliza los frascos en agua hirviendo. Como una medida adicional, debes esterilizar los recipientes y sus tapas en agua caliente. Llena una olla grande con agua y ponla a hervir. Sumerge los envases y las tapas por 15 minutos. Saca estos con pinzas.
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4Seca los recipientes. Puedes secarlos con una toalla de cocina o puedes dejarlos escurrir boca abajo en el escurridor para trastes.Anuncio
Método 2 de 3: Preparando las Calabazas
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1Usa calabazas maduras. Estas calabazas son también llamadas calabazas dulces dado que son un poco más dulces y un poco más sabrosas que las calabazas grandes. Las calabazas de un color naranja profundo y cáscara dura resultan ser las más sabrosas y maduras. Evite usar calabazas que estén mohosas o podridas.
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2Lava el exterior de las calabazas. Es importante no introducir una bacteria del exterior al interior. Frota el exterior con agua tibia, pero no uses jabón. Sécala con una toalla de cocina o con toallas de papel.
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3Corta las calabazas a la mitad. Usa un cuchillo dentado grande y con cuidado parte las calabazas a la mitad. Sostén la calabaza con el cabo hacia abajo. Sujeta firmemente con una mano y usa la otra mano para cortar con el cuchillo desplazándolo de atrás hacia adelante hasta que las dos mitades se separen.
- No uses un cuchillo liso, pues este no podrá penetrar la cáscara de la calabaza y si se te desliza, terminarás lastimándote un dedo.
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4Retira las semillas. Una cuchara para servir nieve es útil para hacer esto, aunque cualquier cuchara grande de metal también puede ser. Pasa la cuchara por el interior de la calabaza hasta que todas las semillas y sus membranas estén fuera.
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5Corta la calabaza en trozos. Cocer la calabaza resultará más fácil si lo haces en piezas pequeñas. Cada mitad puede ser cortada en 4 piezas, pero procura quitar el resto del cabo.
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6Llena con agua el fondo hasta la mitad de una olla de presión de doble tamaño. Puedes usar también una olla grande con cesta para cocer al vapor (o parrilla).
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7Coloca las porciones de calabaza dentro de la parte alta de la vaporera. Coloca la pulpa boca abajo. Asegúrate de que la tapa de la vaporera u olla ajuste firmemente, dado que el vapor cocerá las calabazas y una tapa suelta permite escapar el vapor.
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8Hierve el agua y vaporiza las calabazas. Haz que el agua se caliente a media flama y vaporiza las calabazas durante 20 a 30 minutos o hasta que se suavicen.
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9De manera alterna, cocina las calabazas en un microondas grande (2000W). Si no tienes una vaporera doble, puedes cocinarlas en un recipiente grande de vidrio para microondas sumergidas en 5 cm de agua. Cocina a potencia alta por ciclos de 10 minutos hasta que se suavicen. Normalmente te tomará entre 20 y 30 minutos.
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10Deja enfriar. Antes de querer pelar o cortar las calabazas, debes permitir que se enfríen por unos minutos. De otro modo, podrás quemarte. Tócala en intervalos hasta que la temperatura haya bajado para maniobrarla.
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11Quita la cascara. Sostén los trozos de calabaza con una mano, usa un guante térmico si aún está caliente. Con la otra mano, cuidadosamente desliza un cuchillo sin filo entre la cáscara y la parte carnosa. Cuando la cascara empieza a despegarse, pela el camino restante con tus dedos.
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12Corta la pulpa en cubos. Los cubos deben de ser de alrededor de 25mm. Procura no hacer puré la calabaza.Anuncio
Método 3 de 3: Envasando las Calabazas
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1Hierve agua. Si aún conservas el agua con que se cocieron las calabazas, ésta la puedes reusar. De otro modo, hierve 2 litros de agua.
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2Coloca los trocitos de pulpa de calabaza en los frascos. Usa tus manos o un cucharón. No apachurres los trocitos dentro del envase. Permíteles sentarse de un modo holgado dentro del recipiente. Deja un hueco de 25mm en la parte superior del envase y su tapa.
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3Vierte el agua caliente dentro de los envases. Viértela despacio, para que llegue a todos los huecos entre los trocitos. Deja los mismos 25mm de espacio en la parte superior sin agua.
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4Tapa los frascos. Verifica que las tapas se enrosquen y hagan un sello de modo seguro. Si las tapas están muy flojas, no será capaz de crear un sello (vacío) durante el proceso de envasado.
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5Llena una olla de presión con 8cm de agua. Calienta el agua hasta hervir. Tú debes de usar una olla de presión cuando envasas calabazas.
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6Coloca los envases en la olla. Usa pinzas para manipular los envases dentro de la olla. No permitas que los envases se rosen cuando los manipules, pues se podrían fracturar.
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7Cubre la olla pero permite la ventilación. Pon el calor al máximo mientras la válvula de escape sigue abierta. Deja que el vapor salga por esta válvula para limpiar el aire atrapado durante 10 minutos.
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8Coloca el peso y cierra los tubos de escape. Coloca todas las válvulas para permitir que la presión de la olla se incremente. Necesitas seleccionar el conjunto de peso, pero al cantidad de peso varía dependiendo de del tiempo y la altitud.
- Si usas una olla de presión con indicador circular (dial-gauge pressure canner), ajusta un peso de 5kg. para altitudes mayores a 610 mts. Añade 1.35kg. por cada 610 mts. Extras. Lo máximo a añadir serán 6.35 kg.
- Si usas una olla de presión con calibre pesado (weighted-gauge pressure canner), ajusta el peso a 4.5Kg para altitudes superiores a 305 mts. Para alturas mayores pon un peso de 6.8 kg.
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9Deja la olla operar por 55 minutos. Para envases de 1 litro, la olla requerirá de 90 minutos.
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10Apaga el horno y déjalo enfriar. Apague el calor después de transcurrido el tiempo. Una vez que la presión se haya perdido, espere 3 minutos para abrir el tubo de escape y permitirle al vapor remanente salir.
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11Saca los frascos y déjalos enfriar. Abre la olla y saca los envases con pinzas. Déjalos secar y enfriar en un área libre de polvo. No permitas que se rosen entre ellos.
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12Verifica los sellos. Una vez que se hayan enfriado durante la noche, presiona el centro de la tapa para verificar el sello. Si la tapa no se mueve, el sello está bien hecho. Si la tapa se mueve, el sello no fue hecho y no se recomienda guardar por largo tiempo la calabaza envasada.
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13Alamacena los frascos bien sellados en un área fría y obscura. Un sótano o un refrigerador sería lo más conveniente.
Y a colocarlo en un envase